Capítulo 1: NACIMIENTO

La princesa estaba apunto de nacer. todos en el reino andaban atentos a los mensajes desde el palacio, pero nadie decía nada, en el palacio la gente andaba inquieta ya que la comadrona no salía del cuarto y el doctor tampoco, haciendo la espera mas larga y deseosa, a las 5 horas de comenzar el parto, la puerta de la habitación se abre saliendo de ella, el doctor con una precisa bebe en sus brazos.
-Su majestad aquí esta su preciosa hija- dijo el doctor dándole a la pequeña y haciendo una reverencia.
-Mi pequeña Isabella- el rey abrazo a su hija con los ojos empañados en lágrimas, pero pronto tuvo que soltarla, ya que un mensajero venia a darle malas noticias enviadas desde el reino Alatar, donde los dragones que habitaban en el reino Violeta se habían ido al reino malvado de Alatar apoyando a los reyes Nioman, solo uno se quedo, el rey no sabia que hacer, ya que la reina no se encontraba en disposición de darla esa grave noticia, los dragones en el lado oscuro serian un gran enemigo a la hora de luchar si tocase, no entendía porque en ese mismo instante ni a que se debía su huida del reino.
El rey Charles entro a ver a su esposa a la habitación real donde se encontraba descansando con la pequeña Isabella en la cuna, la niña debió de notar el movimiento y se puso a llorar, el rey se acerco cogiendola en sus brazos y acunándola, viendo como sus pequeños ojos verdes se cerraban lentamente.

Los meses pasaron sin ningun percance desde el Reino Alatar, los reyes parecían no querer una guerra o esperar a conseguir más allegados de los que tenían ya, eso hizo que el rey temblara temiendo lo peor, su esposa Renny se estaba reponiendo del embarazo rápidamente, no había sido muy complicado pero habían sido muchas horas e hizo que la reina no estuviera del todo recuperada hasta un mes mas tarde. Todo el reino estaba contento con el nacimiento de su princesa Isabella, sabían que su unión con el reino Linzzer traería paz a los dos reinos. Los reyes Carlisle y Esmeralda llegaron de visita con su hijo heredero Edward, querían que viera a su futura esposa, aunque el no la viera así al ser tan pequeño, los reyes Swan les recibieron alegremente en su reino, eran grandes amigos desde la infancia y eso hacia que sus dos reinos se unieran con un gran lazo; el rey Charles llamo al rey Carlisle a si despacho para poder hablar sobre lo ocurrido el día del nacimiento de su hija con los dragones, no le había comentado nada antes para no preocuparle antes de lo debido, el Rey Carlisle se preocupo sabiendo el gran peligro que había, el que los dragones se hubiesen unido al reino Alatar.
-Debemos hacer algo Charles-dijo con preocupación Carlisle- no podemos esperar a que ellos ataquen, porque sabes igual que yo, que será un ataque mortal, sus poderes les hace invencibles y uniéndolos a los mágicos dragones mas.
-Pero tampoco podemos atacar sin saber realmente que van hacer, seria un riesgo a correr para nuestros dos reinos, Carlisle-dijo Charles angustiado- temo igual que tu por la vida de nuestros reinos, además de que sabes que no encontraremos el reino si ellos no nos le mostran, pueden atacarnos por cualquier lado.

Los reyes siguieron hablando en el despacho, mientras las reinas paseaban a la princesa y el príncipe Edward jugaba en el jardín, ellas sabían que sus esposos estaban hablando de algo importante, sobre todo Renny sabia que algo grave podía pasar lo sentía y en las acciones de su esposo también.
-Esmeralda estoy intranquila, se que algo sucede en el reino, que un peligro muy pronto puede acecharnos, pero Charles no me ha comentado nada, pero desde el día del nacimiento de Isabella veo el miedo y temor en sus ojos, creo que por eso ha llamado a tu esposo Carlisle al despacho- dijo Renny nerviosa.
-Tranquila Renny seguro que no es nada y lo estas exagerando- dijo Esmeralda tocando el hombro de Renny para tranquilizarla- si fuera algo tan grave tu esposo te hubiese advertido.

Siguieron paseando por el jardín hasta que sus esposos se acercaron a ellos, con una sonrisa en su cara y besando los labios de sus esposas dulcemente.
-Nuestra visita no solo venia por conocer a la bellísima princesa Isabella sino también a comunicaros que mi esposa Esmeralda espera un hijo, todavía no sabemos el sexo del bebe, pero la noticia nos hace dichosos-dijo Carlisle con una sonrisa y tocando la barriga de su esposa.
-Muchas felicidades a ambos, por el nuevo bebe que esperan, nos alegramos muchísimo de esta gran noticia- dijo el Rey Charles, dirigiéndose a Carlisle y Esmeralda.

La visita de los reyes duro cuatro meses, no tenían novedad de ningun ataque, por lo que los reyes Cullen decidieron irse de nuevo a su reino para no dejarle desprotegido durante tanto tiempo, ninguno de los dos reyes habían avisado a sus esposas del riesgo que había de sufrir un ataque para no causarlas angustia ni inquietarlas hasta no tener algo con certeza.
Los reyes desayunaban en el gran salón, mientras su pequeña descansaba todavía en la habitación real, la reina termino de desayunar y subía a sus aposentos a por la princesa, pero lo que oyeron fue un grito desgarrador de la reina desde su habitación…

No hay comentarios:

Publicar un comentario