-Capitulo 10-De regreso al infierno-

Llegue a Forks, en el aeropuerto vi que estaba mi padre esperando y él cual me recibió con un gélido y sincero abrazo.
-Lo siento mucho Bella-dijo mi padre con lágrimas en los ojos, era la primera vez que le veía llorar.
-Papa, por favor no llores, eso me pone a mi peor-dije correspondiéndole al abrazo-la voy a extrañar tanto-no pude contener el llanto, el cual salió de mi velozmente, mostrando mis lagrimas de dolor.
-Vámonos a casa-dijo agarrando mis maletas-allí estaremos más tranquilos.
Nos montamos en el coche donde no dejamos de llorar ninguno de los dos en ningún momento, al llegar a casa, mi padre dejo las maletas en el recibidor y volvió abrazarme, a lo que yo me apreté a él como una niña pequeña que necesita toda su protección.
-Mi niña, juntos lo superaremos, te ayudare en todo lo que esté en mi mano-dijo mi padre mirándome sinceramente-no cometeré los mismos errores del pasado, estaré todo el tiempo que pueda a tu lado, no te faltara nunca de nada, lo prometo-me volvió abrazar.
-Papa, gracias, pero no quiero estar en Forks-dije llorando-hace un mes estuve, nadie lo sabe, y me encontré con el mismo infierno-le abrace-al final tenias tu razón, Edward me haría daño, me lo hizo y uno enorme.
-¿Qué te hizo ese desgraciado?-dijo mi padre sin soltarme de su brazos-le mato, te juro Bella que si hace falta le mato.
-Papa no vale la pena, me engaño, el día después de mi marcha, volví y le vi besándose con Rose, la hermana de Alice, además Alice estaba allí y no hizo nada para detenerlo, ella también me traiciono-ya no me dolía tanto contarlo, aunque el dolor de la perdida de mi madre, era el más grande que había sentido y cualquier problema anterior no era nada importante-gracias a Jake estuve más tranquila, hable mucho con él, me ayudo muchísimo.
-¿Jake? ¿El otro hermano de Alice?-dijo mi padre sorprendido-he oído cosas excepcionales de ese chico, mira Bella ese sí que sería un gran partido para ti y no ese desgraciado que te engaño.
-Si es ese mismo Jake-dije intentando sonreír-papa ahora mismo no quiero saber nada de chicos, Jake es un gran amigo nada más.
La mañana paso tranquila, aunque sin dejar de llorar ninguno, mi padre hizo la comida mientras yo ponía la mesa, comiendo se me ocurrió ir a buscar a Jake, decirle que ahora vivía en Forks y lo que había ocurrido con mi madre, le necesitaba a mi lado, era egoísta, si, pero le necesitaba. Me despedí de mi padre, dándole un beso en la mejilla, como lo hacía con mi madre, de nuevo la tristeza me ataco, dejando sin apenas aire, intente hacerme la fuerte y dirigirme a la casa de uno de mis nuevos enemigos, Alice, para buscar a Jake; toque la puerta y me abrió Esme con una sonrisa.
-Hola Bella, ¿Qué tal estas?-dijo dándome un abrazo-supimos que te habíais ido a Phoenix con mi madre.
-Sí, pero…..Esme no me apetece contarlo ahora mismo-dije aguantando las lagrimas.
-Claro cielo, cuando estés lista te escuchare-dijo sonriendo-ahora mismo llamo Alice.
-No, no vengo a buscar Alice si no a su hijo Jake-dije intentando sonreír sinceramente-me gustaría hablar con él.
-Claro Bella, ahora mismo le aviso, pero no esperes fuera, entra al hall al menos-pase y vi como desaparecía escaleras arriba, al minuto escuche unos pasos que salían del salón y allí les vi, Edward y Alice, juntos, me miraron, sonriendo, dirigiéndose hacia mí, me quede petrificada sin saber qué hacer, pero el tacto de Jake me saco de esa parálisis, ayudándome a salir de casa y huir de ellos.

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