Esa noche apenas pegue ojo, no dejaba de pensar en lo sucedido, ¿de verdad les habían asesinado? ¿Cómo? ¿Porque? ¿Quién? Miles de preguntas volaban por mi mente, sin respuesta. Note los primeros rayos de sol en mi cara, sentándome en la cama, cuando note un golpe en la ventana, Marc, ¿Qué hacia aquí? Me levante abriéndole la ventana, dejándole pasar, nuestras miradas se cruzaban como si fuera el primer día, sentí un cosquilleo por todo mi cuerpo, note su mano agarrando la mía, acercándome a él, sabía lo que iba a suceder pero no quise apartarme, me deje llevar notando sus labios sellar los míos. Ahí nos quedamos durante varios minutos que a mí me parecieron segundos, extrañaba tantos sus besos, sus labios, su piel rozando la mía, a lo mejor si no me hubiese ido, nada de esto hubiera sucedido, pero ya era demasiado tarde para arrepentirse o echar hacia atrás, ahora debía ayudarle, apoyarle, me necesitaba y no le iba a fallar.
Nos sentamos en mi cama, mirándonos, en sus ojos se notaba dolor, ausencia y desesperación….no pude más y le abrace, no soportaba ver tantos sentimientos en sus ojos, tanto dolor, me dolía a mí al verle así, él me siguió el abrazo, notando como sus lágrimas mojaban mi hombro, así estuvimos un rato, hasta que un ruido en las escaleras, nos aviso que mis abuelos subían a verme, se escondió rápidamente donde mi armario y mi abuela entro mirándome.
-Charlotte, pensamos que seguirías dormida-dijo mi abuela sonriendo-está el desayuno en la mesa, tu abuelo y yo vamos a ir a la iglesia un rato, ¿De acuerdo?
-Muchas gracias abuela, ahora mismo bajo a desayunar, así después me doy una ducha y me visto con tranquilidad-la dije levantándome de la cama y abrazándola- y tened mucho cuidado por favor, aun no se sabe nada de quien mato a los padres de Marc, no quiero que os pase nada.
Vi como mi abuela cerraba la puerta tras ella, saliendo de su escondite Marc y mirándome, agarrándome de nuevo y besando mis labios de nuevo, dibujándose una sonrisa en mi cara, ya no le temía a nada, le tenia de nuevo a mi lado y era lo único que importaba.
Bajamos a mi cocina, con cuidado por si aun estaban mis abuelos, al ver que no estaban, Marc entro en la cocina conmigo, desayunando los dos juntos, él me espero en mi cuarto mientras yo me daba una ducha y me vestía, al entrar le vi con la mirada perdida, triste…..sus padres….sabía lo que era eso, de un día para otro toda la familia rota, le entendía más de lo que me hubiese gustado, me acerque a él abrazándole.
-Marc, siento tanto lo de tus padres, entiendo tanto tu dolor…..-seguí abrazándole-¿se sabe algo sobre quien ha podido ser o el que?-le mire.
-No se sabe nada aun, no me dicen nada en la comisaria, de momento se sabe que es un asesinato, pero no hay pruebas-me miro-¿pero cómo lo supiste? ¿Porque viniste?
-Marc, lo vi en las noticas cuando estaba en…en Ámsterdam, vine porque te amo, porque siempre fue así-a mi mente vino el recuerdo de Gabriel, ¿Dónde estaría?, me estremecí, no podía decírselo a Marc o me odiaría- no pensé que te molestase que regresara de nuevo.
No me molesta, Charlotte, no sabes cuánto te he necesitado-dijo mirándome- no sabes lo que te necesitare-beso mi cuello lentamente- como deseaba tus labios, tu cuerpo.
Mierda, no podía, sentía que le traicionaba después de lo sucedido con Gabriel, no podía ahora acostarme con Marc como si nada, le amaba, pero no se merecía esta mentira de mi parte, me aparte de él.
-Lo siento, pero no creo que sea un buen momento, no creo que debamos-dije agachando la mirada.
-¿No entiendes, que esto es lo que necesito para dejar de pensar? Te necesito a ti, tu cuerpo, tu aroma embriagándome-dijo acariciando mi cara.
-Por favor Marc, no, no quiero, no ahora-dije alejándome de nuevo-necesito alimentarme vamos al bosque por favor.
-De acuerdo Charlotte como quieras-me miro extrañado saltando por mi ventana, y yo tras el dirigiéndonos al bosque, donde una extraña sensación se apodero de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario