Seguí corriendo, hasta llegar al bosque, sentándome en el suelo, llorando, me encontraba mal, muy mal, débil, dolida y una estúpida, yo, la enamoradísima Charlotte, no le había perdonado a Marc, a su amado Marc, pero también era culpa de él por todas aquellas miradas, palabras que me había dedicado un mes atrás y otra vez volvía a verme sola, sin él, sin mi vida.
Un mes después
Los rayos de sol entraban por la ventana, dándome directamente en la cara, abrí los ojos lentamente e intente levantarme de la cama, pero un mareo me sacudió, volviendo a tumbarme, gracioso un vampiro mareado, reí para mi, sorprendida, pensando que ya no me acordaba de lo que era sonreír, me intente incorporar de nuevo, esta vez algo más lento y el mareo pareció pasarse, me fui a la ducha con calma, tranquila, relajándome bajo el agua y me vestí de sport, necesitaba sentirme cómoda, me lo pedía el cuerpo, baje dando un beso a mi abuela y a mi abuelo y salí de casa, caminando, tomando aire fresco, dirigiéndome al bosque.
Al entrar en el notaba tranquilidad en el ambiente, relajándome, pero unos pasos me sacaron de mi tranquilidad, girándome y sonriendo.
-Emma-salí corriendo abrazándola- siento no haber dado señales de vida en este mes, pero estaba muy mal y no tenía ganas de nada, apenas salía para alimentarme solo-intente sonreír-¿Qué tal os va a Peter y a ti? ¿Habéis recuperado el tiempo perdido?-la mire divertida.
-Sí, la verdad que le hemos recuperado y nos va genial, además de que tengo una súper noticia que darte-dijo sonriendo, levantando la mano y mostrándome un anillo-nos casamos.
-Oh dios mío Emma, felicidades-me lance abrazarla con más fuerza- es una noticia que no me esperaba y que me alegra muchísimo-sonreí sinceramente.
-Quería decírtelo, pero no cogías el móvil, tus abuelos no decían nada y no te dejabas ver-sonrió- estoy tan feliz Charlotte, no puedo creerme que me vaya a casar con él, con Peter-me miro sonriendo- y ahora que me fijo tú te ves distinta, algo diferente en la cara y has engordado-dijo mirándome de arriba abajo.
-¿Engordado? Eso es imposible Emma, los vampiros no engordamos ni adelgazamos-dije mirándola con extrañez- es imposible, solo engordaría si…..-me quede en silencio, pensando en la posibilidad, no eso era imposible.
-¿Si, que Charlotte?-me miro y vi que ya lo había comprendido-si estuvieras embarazada-sonrió y me abrazo feliz- dios, es un día muy feliz, es increíble, estas embarazada.
-Emma no, no puede ser, no, no hecho nada desde hace un mes con Marc, no, sería casi imposible- dije mirándola, esperando que en verdad no fuera así ¿Qué iba hacer yo si estaba en verdad embarazada?
No hay comentarios:
Publicar un comentario