Capitulo 1: La primera desilusión

Acababa de llegar del viaje de fin de curso, Alice y yo nos lo habíamos pasado genial, siempre en cualquier situacion conseguíamos disfrutar, éramos intimas amigas desde parvulitos y eso nos hacia inseparables; sus padres nos vinieron a buscar junto a su hermana Rosalie, la cual siempre nos miraba con superioridad, también tenía un hermano dos años mayor que nosotras, pero hacia 3 años que se había mudado a la ciudad para estudiar, apenas le recordaba, solo que era extrañamente raro, callado aunque algo mono la verdad. Me sacaron de mis pensamientos cuando Carlisle y Esme nos preguntaron por el viaje y que tal nos lo habíamos pasado.
-Alice, Bella, ¿no pensáis contarnos nada de vuestro viaje o que?-dijeron sonriendo-seguro que os han pasado muchas cosas.
-La verdad que estuvo genial-dijo Alice feliz- conocimos a dos chicos monisimos-la sonrisa de Alice se ensancho- una pena que no les volvamos a ver, se portaron increíblemente bien, sobretodo Edward con Bella, si hubierais visto como la miraba y hablaba, tan caballeroso.
-Alice para por favor- note como mis mejillas se ruborizaban mientras ellos se reian divertidos-estuvo bien y ya.
Los padres de Alice me llevaron a casa, Carlisle me ayudo a sacar las maletas y vi como mi madre salia corriendo a recibirme.
-Ains mi pequeña, ya volvio a casa, no sabes cuanto te extrañado-me dio un caluroso abrazo- gracias por traerla a casa Carlisle ya sabes que Charlie anda muy ocupado en la comisaria.
-No ha sido nada, es un palcer poder ayudar- dijo sonriendo-bueno he de irme, Alice tendra ganas de llegar a casa y ademas hoy viene su hermano Jacob despues de 3 años estudiando en la ciudad.
-Adiós Carlisle, da saludos a todos de mi parte-mi madre se despidió con la mano y entramos a casa.
Deje las maletas en mi cuarto y mi madre empezó a preguntarme por el viaje, la conté todo lo que habíamos visitado, todas nuestras aventuras y a los dos chicos que habíamos conocido, la conté como se había portado Edward conmigo y lo guapo que era, en esa parte me sonroje, creo que demasiado porque mi madre se echo a reír divertida.
-Ains creo que mi pequeña se nos a enamorado de ese tal Edward-dijo mi madre acariciando mi cara- pero pequeña piensa que él y tu no vivís cerca y que no sabes si volverás a verle o a saber de él, ten cuidado, un mal de amores es un asunto duro y serio.
Me quede pensando mi madre tenia razón, me estaba enamorando de un chico que no sabía si volvería a ver alguna vez en mi vida, que ni siquiera del cual tenía nada, ni una dirección de e-mail o el numero de teléfono, eso hizo que mis ánimos flojearan y mi estado ya no fuera tan animado.
-Tienes razón mama, no debería estar tan ilusionada con alguien que apenas conozco y no volveré a ver-dije con tristeza y abrazándome a ella.
Estuve abrazada a ella casi dos horas, cuando mi madre miro el reloj casi ya era la hora de cenar, me dejo en mi cuarto tumbada en la cama y ella se bajo a la cocina para empezar a cocinar, cuando note que mi madre andaba liada con la cena mis lagrimas comenzaron a salir rápida y descontroladamente de mis ojos, estaba enamorada de aquel chico al cual nunca volvería a ver, creo que del agotamiento me quede dormida, porque me desperté bruscamente al notar como mi madre llamaba a mi puerta y entraba en mi cuarto.
-Pequeña la cena ya esta echa y servida en la mesa y tu padre ya ha llegado, ¿te encuentras bien como para bajar y cenar con nosotros?-dijo mi madre mirándome con preocupación.
-Sí, mama enseguida bajo-dije limpiándome el pequeño rastro que quedaban de mis lagrimas- no tardo en bajar- entre en el baño lavándome la cara para despejarme un poco y que mi padre no notara nada, no quería preocuparle por algo tan estúpido como un mal de amores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario