-Capitulo 1-Nuevo despertar-

Me senté en la cama, tensa y notando el gran ardor recorrer mi garganta, un montón de imágenes pasaron volando por mi cabeza, recuerdos los cuales no eran míos, eran de Marc, no entendía como había podía recibir esas imágenes en mi cabeza, eso hizo que me relajara y comenzara a notar la gran sed que tenia. Cerré los ojos apretándolos con fuerza y cuando los abrí…….Una extensa niebla se abría camino ante mí, ya no me encontraba junto a Marc sino en mitad del bosque, mi instinto se había apoderado totalmente de mí
Intente reaccionar, poder volver a casa, pero mi sed era superior a mí, sabía que si no me alimentaba podía ser peligroso andar por la ciudad, atacaría a alguien y eso no lo podía permitir; cerré mis ojos dejando que mi sed me guiara, cuando volví abrir los ojos, me encontraba bebiendo del cuello de un ciervo, mi sed poco a poco se iba apagando, deje el cuerpo del ciervo algo escondido para que nadie lo encontrara y salí corriendo a casa de Marc.
Al llegar a su casa, subí las escaleras y entre en su cuarto, él se encontraba paseando por la habitación y al notar cómo se abría la puerta se giro y salió corriendo para abrazarme.
-¿Dónde estabas?-dijo separándose un poco de mi- no sabes el susto que tenia, no debiste salir sola, acabas de ser transformada es peligroso.
-Marc, no lo hice queriendo, ocurrió algo muy raro, note mucha sed, cerré los ojos para intentar controlarla y cuando abrí los ojos de nuevo, me encontraba en el bosque-dije sinceramente- perdóname, por favor, no quería preocuparte.
-No pasa nada Charlotte, pero es que al levantarme y ver que no estabas, crei morirme y eso que ya lo estoy-dijo sonriendo alegremente y abrazándome de nuevo-me alegra saber que estas alimentada ya que hoy deberás enfrentarte a tus abuelos, a ponerte delante de ellos e intentar que no noten tu cambio y tu controlar tu sed y poder convivir con ellos.
-No creo ser capaz de controlarme, Marc, ¿y si les hago daño o lo intento? Nunca podría perdonármelo, es mi única familia, ya no tengo a nadie más-dijo intentando no llorar y vi como me miraba Marc con dolor- se que te tengo a ti cielo, pero decía de familia de sangre.
-Ah vale, pensé que te había olvidado de mi- dijo sonriendo- tendrás que cambiarte de ropa antes de ir a casa de tus abuelos, no creo que recibirte en camisón les ilusione demasiado- dijo mirándome sonriendo-súbete a cambiar mientras yo te espero aquí para irnos juntos.
Subí a la habitación de Marc, poniéndome mis vaqueros con mi camiseta, cogí el jersey colocándomele mientras bajaba; vi como Marc me esperaba al final de las escaleras con aquella sonrisa que me derretía totalmente, agarre su mano y salimos de su casa, camino a la de mis abuelos, donde mi mayor temor saldría, el poderles hacer daño, eso nunca me lo perdonaría.
Después de un tranquilo paseo llegamos a la puerta de la casa de mis abuelos, no podían averiguar mi cambio o estarían en peligro de más de nuestra especie, eran mi única familia y no podía permitir que nada malo les pasara y pararme a pensar que hace unos meses, yo no quería vivir aquí en Windsor con ellos, ni siquiera nos hablábamos apenas y ahora sentía que sin ellos mi vida estaría vacía. Llamé a timbre con temor, Marc agarraba mi mano con dulzura transmitiéndome tranquilidad, cuando mi abuela abrió la puerta y se lanzo abrazarme, un abrazo tan cálido que hizo que me sintiera humana de nueva, que me diera la sensación de oír mi corazón latir de nuevo.
-Dios mío Charlotte, nos tenias tan preocupados a tu abuelo y a mi-dijo sin dejar de abrazarme-nos dijeron que había habido una especie de ataque y que Emma y Peter habían desaparecido de la ciudad-me beso la mejilla- no sabíamos nada de ti y nos asustamos tanto….
-Abuela está todo bien, estuve en casa de Marc y me sentía muy triste por la marcha de Peter y Emma y decidí quedarme con él, para intentar superarlo, siento no haberos llamado para deciros que yo estaba bien-dije besándola en la mejilla- no pretendía preocuparos.
-De acuerdo, lo importante es que estas bien, pero pasad no os quedéis aquí fuera- dijo mi abuela dejándonos entrar, entrar de nuevo a la que siempre seria mi hogar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario