-Actualmente-
-Charlotte-
Tenía prisa, llegaba tarde a una reunión muy importante, cuando me cruce con él, nos chocamos en la escalera; sus ojos verdes me atraparon, notando como un rubor subía a mis mejillas, avergonzada y disculpándome.
-Disculpe, llegaba tarde y no le vi- dije con timidez, sin dejar de mirar sus ojos verdes.
-No se preocupe, yo también iba algo despistado y no al vi como para poder esquivarla- dijo sonriendo- bueno he de irme o al señora que ha requerido de mis servicios se enfadara- dijo sin perder la sonrisa y desapareciendo escaleras arriba.
Salí de mis ensoñaciones, volviendo al mundo real, al cual llegaba tarde a una reunión; llegue a la reunión antes de que empezara, no dejaba de pensar en esos ojos verdes que me habían atrapado.
Estuve toda la reunión prácticamente ausente, quería saber quién era ese chico, volverle a ver; cuando la reunión termino, volví a mi despacho, tenía que redactar el informe que me había mandado el redactor para el lanzamiento del nuevo libro; por fin llego la hora de irme a casa…..caminaba por la calle, totalmente embrujada, a todos los lados que miraba veía sus ojos dibujados, esos ojos verdes, que me habían robado mis suspiros.
Entre en casa, sentándome en el sofá tranquilamente con los ojos cerrados, mientras que a mi mente solo volvían esos ojos verdes, su cara, su sonrisa, su mirada…..aquel desconocido se había instalado en mi mente tan de golpe que me asustaba notablemente; un sueño, aquel que dos años atrás había deseado buscar, hoy tan de golpe, tan de repente, aparecía delante de mí.
Las siguientes semanas pasaban lentas, normales e incluso aburridas, no sabía muy bien como poder volver a verle; mis esperanzas eran cada vez menos e incluso pensé que podía haber sido una alucinación. Estaba sentada en mi despacho cuando el director me dijo que teníamos un nuevo autor, que debía leerme el borrador para preparar la compaña del libro, dado que nuestra diseñadora estaba de vacaciones; así lo hice comencé a leer el libro fascinada, me sentía tan identificada con aquella historia que hasta creí estar leyendo mi historia, comencé de inmediato con la campaña, miles de ideas volaban por mi mente, plasmándolas en folios con fotografías; tecleaba en el ordenador montando videos y miles de carteles de promoción. A los dos días todo estaba preparado y a la semana que viene seria la presentación del gran libro “La corrupta sociedad”, un titulo perfecto para lo de que trataba el libro.
-Actualmente-
-Marc-
¿Quién era aquella bella dama con la que me había cruzado? Sus ojos verdes profundos me habían atrapado y por aquella extraña sensación deseaba volver a verla; sabia donde vivía, pero todo lo demás lo desconocía, mi trabajo estaba siendo realizado torpemente por no poder dejar de pensar en ella, aunque la señora no se lo tomo a mal, sonreí amable y cariñosamente, mirándome tiernamente. Al final pude terminar mi trabajo con éxito; quien me viera de fontanero se alarmaría, claro si fuera de aquella asquerosa sociedad de la que escape. Ahora era feliz, no tenia que aparentar ser quien no era y aunque no me dedicaba a escribir como deseaba tampoco vivía mal de fontanero; con el sueldo podía permitirme vivir no con los lujos de antes, pero que tampoco deseaba. Cuando llegue a casa, me di una ducha tranquilo, pensando en ella, en mi querida y amada damisela.
Cerraba los ojos y solo la veía a ella, su inmensa belleza, esos ojos que me enamoraron, solo ella, deseaba tanto verla, que ese pequeño espacio me ahogaba el pecho
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