-Capitulo 22-El castigo-

Me di cuenta de que Edward se había quedado dormido, por lo que decidí que era un buen momento para irme a casa y darme una ducha y hablar con mi padre, el cual estaría histérico por haber salido tan de noche de casa y sin despertarle para decírselo, todavía no podía creerme lo que en verdad había pasado, Edward y yo volvíamos a estar juntos, por fin y después de todo, ahora solo me quedaba enfrentarme a Jake el cual temía demasiado, sabía que la noticia no le caería nada bien, ya vería como decírselo.
Llegue a casa donde mi padre me estaba esperando en la cocina, con una cara de enfado que me asusto bastante.
-Bella, ¿puedes imaginarte el susto que me he llevado al levantarme y ver que no estabas?-dijo mi padre enfadado-tu nota no la vi hasta el último momento, iba a salir a buscarte por el pueblo.
-Papa, lo siento, de verdad, salí tan de noche porque me urgía ver a Edward-dije mirándole con tristeza.
-Ese chico nunca te llevo por buen camino y nuca lo hará-dijo mi padre más relajado- lo siento Bella, pero estas castigada, pero me diste un susto muy grande.
-papa, ¿castigada? Que tengo ya 18 años-dije enfadada.
-No lo demuestras con tus actos, además con Jake nunca hiciste estas locuras, pero por este Edward, haces miles- dijo mi padre mirándome- lo siento tienes 18 pero vives conmigo, son las normas.
-Dios, papa tu no lo entiendes-me di la vuelta subiendo a mi cuarto enfadada y cogí mi móvil, escribiendo un mensaje a Edward para contárselo, no podría verle, después de lo que paso la noche anterior.
Edward no me contesto y eso hizo que me decayera más de lo que estaba, la verdad que sabía que no se lo tomaría nada bien, pero yo no podía hacer más, si me escapaba el enfado de mi padre podría ser temible; cerca de las doce de la madrugada note como algo golpeaba mi ventana, me levante de la cama asomándome y vi a Edward, el cual me sonreía, abrí la ventana y vi como comenzaba a trepar, a mi solo hacía que asustarme por si se caía poder hacerse daño, pero llego sin ningún rasguño a mi cuarto, donde nada más entrar me dio un cálido beso, haciéndome olvidar de todo lo que estaba sucediendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario