Me levante de la cama sonriendo, mi madre ya no estaba en casa, pero me había dejado hecho el desayuno y un sobre en la mesa, le abrí mirando que había dentro, había una nota y mi billete de avión hacia Forks.
“Bella siento no poder acompañarte, empiezo hoy el trabajo.Pasalo bien, cuídate y muchos besos”
Tome el desayuno rápido y además muy emocionada, me di una ducha, me vestí, cogí mi mochila y me dirigí al aeropuerto, tuve que coger un autobús, aunque no se encontraba lejos de donde vivíamos; llegue al aeropuerto y busque la puerta por donde me tocaba embarcar, me acerque a una de las azafatas.
-¿Perdone, ya han llamado para el vuelo hacia Forks?-dije amablemente.
-Sí, acaban de llamar, pase-dijo mirando mi billete y dejando pasar.
Me senté en el asiento que me tocaba e intente relajarme, no me gustaban demasiado los aviones, pero sabía que después del viaje tendría a lo que más quería junto a mí. El viaje se hizo más largo y pesado de lo que pensaba, pero por fin estaba bajando del avión, llame a un taxi para que me llevase al parque sabia que por lo menos allí encontraría Alice, era nuestro sitio preferido para estar tranquilas; iba caminando por él, cuando lo que vi me impacto, como una bomba en mi corazón, destrozándolo en pequeños pedazos sin posible reconstrucción.
Allí estaban Alice y Edward, pero Edward estaba besando a Rose, la hermana de Alice, ¿cómo podía ser?, ¿tan solo un día le había hecho falta para olvidarme? Y lo que más me dolía ¿Alice lo había permitido? No podía creerme la traición que estaba viendo; la humillación de saber que estaba siendo engañada por aquellas dos personas que yo más quería y la mentira que había vivido con ellos anteriormente. Me levante sin mirar tras de mí, me daba igual si me habían visto, más daño no me iban a crear dentro de mi; salí corriendo notando como las lagrimas que me caían por mis ojos eran pura quemazón, toda una mentira dejaba a mis espaldas, seguí corriendo hasta que me choque con alguien, levanté la cabeza con lagrimas en mis ojos todavía, mi sorpresa fue ver a Jacob, el hermano de Alice, seguro que él también sabía todo lo del engaño.
-¿Qué te sucede Bella? ¿Porque lloras?-dijo agarrando mi brazo dulcemente
-No sé porque preguntas, tu también debes estar al tanto del engaño que me hicieron-dije intentando zafarme sin éxito y sin dejar de llorar.
-No sé dé que me hablas Bella, pero debe ser algo muy malo para que estés así de desolada-dijo sin soltarme y mirándome a los ojos-por favor cuéntame que te paso.
-Tu hermana Rose y Edward, mi….el que era mi novio se estaban besando en el parque, mientras tu hermana Alice no hacía nada para evitarlo-dije cayéndome de nuevo lagrimas y abrazándome a Jacob- pensé que él me amaba y tu hermana, era mi mejor amiga, ¿Por qué me traiciono a mi?-seguí abrazada a él.
-¿no puede haber sido un error?-dijo sin soltarme-mi hermana te quiere como si fueras una hermana mas, no creo que nunca te hiciera eso y sobre….Edward, no puedo decirte nada, ya que no le conozco lo suficiente para saber cómo es-me volvió a mirar a los ojos, demostrándome que me era sincero.
Nos pasamos toda la tarde juntos, en todo momento estuvo pendiente de mi y de que no me volvieran a saltar las lagrimas, le pedí por favor que no dijese a nadie de mi visita a Forks, que no quería que lo supiesen, para que así la humillación fuera más pequeña y menos dolorosa, nos dimos los teléfonos y quedamos en hablar más a menudo. Nos dimos un caluroso abrazo de despedida y vi como desaparecía de mi vista, según andaba hacia el pasillo que daba al avión, que me llevaría a mi hogar, el único hogar que tenía ya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario