-Capitulo 17-Desaparición-

Los días pasaban y todo pareció volver a la normalidad de aquel entonces cuando yo todavía no me había ido de Forks, aunque mi relación con Edward no había vuelto a la normalidad y con Jake, nada de nada, parecía como si nunca nos hubiésemos hablado.
Al cabo de una semana de ver cómo iba todo decidí perdonar a Edward y volver a intentarlo con él, era mis días más felices, volvía a tener ha Alice a mi lado y a Edward en mi corazón; pero no había pasado ni un mes cuando Edward dejo de aparecer por el parque donde quedábamos todas las tardes, no me cogía el teléfono y además nadie le había visto por Forks, había desaparecido, sin dejar rastro, ¿de verdad había abandonado su lucha por nuestro amor? No podía creérmelo, otra vez volvía hacerme daño; Alice me veía cada día peor y aviso a su hermano Jake de lo que me había sucedido, una tarde Alice se presento con él.
-Bella-se lanzo abrazarme y yo rompí a llorar-lo siento mucho, pero sabía que ese desgraciado volvería hacerte daño-siguió abrazándome.
-Por favor Jake no quiero hablar de ello y menos de él-dije notando como un dolor me desgarraba por dentro, un dolor tan intenso que parecía que me iba a desquebrajar por dentro.
Otra vez esa depresión odiosa se apoderaba de mí, ¿no era lo suficientemente fuerte como para superarlo? No, no lo era, Edward era mi vida, le había dado todo cuanto tenia a mi disposición, mi amor, mi ilusión, mi esperanza e incluso mi vida, pero me quede a las puertas del deseo. Veía como día tras día, Alice y Jake intentaban animarme e incluso Jake me hacia caricias que me decían que me deseaba cada vez más, no me importaba nada, mi cuerpo ya apenas reaccionaba a nada. Una tarde Alice no pudo venir al parque, no se encontraba bastante bien y vino solo Jake, hablamos y hablamos durante horas, hasta que nuestros labios se juntaron, dejando todo el dolor a un lado, deseando que nada en el mundo existiera solo él y yo, nuestras labios seguían pegados y al terminar ese beso fantástico, solo pude sonreír tiernamente, como hacía semanas que no lo hacía.

-3 meses después-
Mi cumpleaños, mí temido cumpleaños estaba a la vuelta de la esquina, pero tampoco me importaba sabiendo que a mi lado tenia a mi padre, Alice y Jake, sus padres se alegraron muchísimo de que por fin nos hubiésemos decidido a estar juntos, solo hacía que reírme y no había vuelto a sentir dolor desde que estaba con Jake, como él en su día me prometió, hicimos una pequeña fiesta en casa de Alice y Jake, donde mi padre dejo el trabajo para estar conmigo; después de la comida, los regalos y las felicitaciones, Jake, Alice y yo decidimos ir al parque sin perder costumbre, allí estaban en un banco, Edward, una chica que no me sonaba de nada pero que se parecía notablemente a Edward, Jasper y un chico moreno y fuerte que tampoco me sonaba. Alice salió corriendo y abrazo a Jasper, él la agarro la cara besando sus labios, hacían muy buena pareja la verdad, yo y Jake íbamos agarrados de la mano, cuando Edward miro y nos vio, levantándose del banco y acercándose a nosotros.
-¿Es otra vez una venganza por desaparecer?-dijo Edward triste, se le veía tan hundido que me dieron ganas de abrazarle.
-No, esta vez no es una venganza imbécil, ella y yo estamos juntos-dijo Jake contestándole de malas formas- la dejaste sola y hundida.
-Lo sé y de verdad lo lamento-dijo Edward comenzando a llorar-recibí una llamada inesperada y no pude avisar a nadie y estado demasiado ocupado para llamarte, Bella.
-¿Ocupado?-dije mirándole-¿con quién? ¿Con ella? ¿Tu nuevo amor?-dije algo molesta.
-Ella no es mi nuevo amor, es mi hermana menor-dijo agachando la mirada- nos hemos quedado huérfanos-al oír eso mi mundo se vino abajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario