-Capitulo 12-Extraño sentimiento-

Volvimos al poco al salón, donde nos sentamos en el sofá, juntos y acaramelados, dándonos besos tiernos de vez en cuando, notando como las miradas de Rose, Alice y Edward se clavaban en nosotros como si de agujas se tratasen, eso me hacia enormemente feliz, significaba que les estaba fastidiando y por lo tanto el plan se cumplía perfectamente; la tarde se paso y yo seguía en mi línea de ignorar a Alice, hasta que ella misma desistió de intentarlo; Jake me acompaño hasta casa, donde en mi puerta comenzamos a reírnos por lo bien que había salido todo, me dio un beso en la mejilla y se marcho a casa, entrando yo en la mía.
-Hola papa, yo estoy aquí-dije algo alto.
-Bella estoy mayor pero no sordo, no hace falta que chilles-dijo mi padre sonriéndome levemente-¿Qué tal la tarde? ¿Estuviste con Jacob?
-Si papa estuve con él y la verdad que genial, es un cielo, sabe como levantar el ánimo, aunque este por los suelos-dije sincera-vengo algo agotada, me subo a mi cuarto a descansar, ¿vale?-le di un beso en la mejilla y subí por las escaleras hasta mi cuarto.
-6 meses después-
Con mi padre las cosas iban a mejor, nunca pensé que pudiésemos llegar a estar tan unidos, la venganza cada vez iba a mejor, aunque Jake estaba algo extraño, le costaba darme un beso delante de ellos, llevaba preguntándole un tiempo pero no me quiso decir nada, aunque sabía que con mi cabezonería no le dejaría tan fácilmente en paz. Hacia una semana que las clases habían terminado, por fin verano, aunque eso en Forks no existía ciertamente, siempre el cielo encapotado y lloviendo, pero en verdad me gustaba este sitio, tenía a toda la familia que tenia y de la cual ya no podría vivir lejos.
Mi padre ya se había marchado al trabajo, andaba bastante liado últimamente; me dirigí a la casa de Jake para buscarle y así poder caminar por el parque sin las miradas de Alice, Edward y Rose, que me incomodaban bastante, salió de su casa con una sonrisa enorme y encantada, dándome un dulce beso en los labios que raramente me hizo estremecer, notando una pequeña descarga dentro de mí.
-¿Qué tal esta la mejor novia del mundo?-dijo sonriéndome y guiñándome un ojo.
-Bien, ¿y el mejor novio?-sonrei, dios, parecíamos dos enamorados adolecentes, a lo que me reí mas.
-Ahora en tu compañía mejor que nunca, te extraño tanto cuando estas lejos…que se me pasan los minutos como si de horas se tratasen-dijo sonriéndome.
Dios, ¿Por qué me decía estas cosas tan románticas? ¿Y porque yo notaba ese pequeño cosquilleo en mi estomago como una recién enamorada?, moví la cabeza intentando desechar esas ideas de mi mente y agarre de la mano a Jake, hasta que salimos de la zona de su casa, donde automáticamente nos soltamos y nos echamos a reír; fuimos al parque y nos sentamos en un banco, Jake estaba pensativo y eso me extraño.
-Jake, ¿Qué te ocurre? ¿Porque estas tan pensativo? ¿Sucede algo?-le pregunte alarmada.
-No, Bella, está todo bien-dijo sin mirarme
-No te creo Jake, somos amigos, solo pido sinceridad de esta relación, por favor tu no me mientas también-dije apenada agarrando su mano-sabes que siempre te voy a escuchar y te apoyare en todo.
-Bella, es que, voy a serte sincero-dijo mirándome-no mereces que te mienta ni te engañe, pero me cuesta tanto contarte esto, tengo miedo de tu reacción.
-¿Dime Jake, me estas preocupando con tanta intriga-dije sin soltarle la mano e intentando darle ánimos.
-Bella, me enamore de ti, esta venganza, me ha hecho sentir algo tan único y maravilloso por ti, que no hay palabras para decirte lo que mi corazón siente cuando estamos juntos, solo con actos podre demostrártelo-pego sus labios a los míos, dándome un beso sincero y tierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario