Capitulo 5: Despedida

En mi cuarto no pude contener mis lagrimas, salian quemando mi rostro por el dolor que sentia,¿irme de Forks?¿justo ahora?no parecia justo, la vida no podia hacerme ese castigo, yo no me lo merecia, no dormi apenas nada, solo hacia que tener pesadillas con mi marcha, otra noche que no dormi nada, por supuesto mis ojeras se hicieron mas prominentes.No sabia con exactitud que dia nos iriamos, pero no tardariamos ya que las cosas estaban demasiado mal en casa y mis padres apenas se miraban; vi como unos pequeños rayos de sol empezaban alumbrar mi cuarto, estaba amaneciendo ya, me levante de la cama con calma, dandome un ducha, me hice una coleta, me puse la primera ropa que pille y Sali de casa, no aguantaba mas, necesitaba salir de esas cuatro paredes que me oprimian el pecho,comence a caminar pensando en Alice y Edward ¿Cómo se lo diria? Edward se habia mudado aquí por mi, habia conseguido trabajo de medico y yo ahora me iba, dejandole aquí, sin poder hacer nada, mis lagrimas volvieron a mis ojos, cayendo sin control.
Decidi quedar con Alice y Edward en el parque, preferia decirselo a los dos juntos, a lo mejor asi lo entendian o me ayudaban a superarlo algo mejor, les mande un mensaje ambos para quedar en quince minutos en el parque, segui caminando hacia allí, cuando llegue todavía no habia llegado ninguno de los dos, pero no habían pasado ni cinco minutos cuando aparecio Alice con su sonrisa dulce y Edward mirándome con tanto amor, que me hundi mas, bajando la mirada hacia el suelo.
Se acercaron sentándose a mi lado en el banco y agarrándome cada uno una mano, sabían que algo pasaba, algo grave, su manera de estrechar mi mano me lo decian;mis lagrimas empezaron a caer sin control y de mis labios comenzaron a salir las palabras de mi despedida.
-Chicos…..me marcho de…Forks-dije con dificultad-mis padres se van a divorciar-seguí llorando sin control-mi madre y yo nos marchamos dejando a mi padre aquí-me abalance sobre ellos abrazándoles- no quiero irme chicos, no puedo.
Note como sus brazos se ponian rigidos, pero no dejaban de abrazarme, no decian nada, como si no les importase mi marcha, aunque sabia que no era asi, necesitaba que me lo dijesen.
-¿Por qué no me decis nada chicos?-dije dejandoles de abrazar y poniendome recta en el banco-¿os da igual que me marche?-les mire con dolor.
-¿Cómo nos va dar igual que te vayas Bella?-dijo Alice mirándome con pena-eres mi mejor amiga, sin ti ya no va ser lo mismo, no quiero que te vayas, ¿pero qué podemos hacer al respecto para que no tengas que irte? Todavía eres menor de edad, debes irte con tu madre-dijo volviendo abrazarme y las dos nos pusimos a llorar sin consuelo alguno.
Edward no decía nada, apenas se notaba su presencia con nosotras, después de un rato dejamos de abrazarnos Alice y yo, me gire hacia Edward, mirándole con los ojos llenos de lagrimas.
-¿Tu despedida hacia mi va ser no decirme nada?-dije con dolor-¿Ni siquiera un mísero te quiero?-me abrazo con dolor y ternura y acercándose a mi oído, oyendo un dulce “te quiero” en ellos, bese sus labios con pasión y fuego, levantándome del banco y marchándome hacia casa, la que dejaría de ser mi hogar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario